VOLVAMOS A SENTIRNOS EN CASA.

Recordando el pensamiento del gran arquitecto y pensador suizo Le Corbusier que definía la casa como aquel espacio en que uno vive y sentirse en casa aquel lugar de sentimiento que puede incluso no ser el lugar de origen de la persona sino también de aquellos ciudadanos provinientes de otros países, creo que en éstos momentos las sensaciones de mucha gente catalana o que vive en Cataluña pueden ser motivo de una cierta reflexión.

Aquella vivencia y recuerdo infantil cuando en el colegio o en grupos sociales o deportivos, existía un núcleo duro de unos cuantos que  tenían su camarilla, cerrada y excluyente, queriendo dominar y dominando al resto del grupo con sus doctrinas y mandamientos, provocaban un gran desasosiego, o cuando no miedo en todos los demás que quedaban aislados o excluidos aunque fueran la mayoría.  Y si además aparecía en el grupo alguna persona nueva para incorporarse, esa sumisión se multiplicaba siendo acosado con mayor intensidad.  Quizás no hubieran agresiones físicas pero el desprecio del grupo dominante sobre todos los demás era tan patente que los marginados dejaban de estar en su casa o al menos desubicados y amedrentados en su propio entorno de vida.

Hoy día en Cataluña, catalanes viejos, catalanes nuevos y toda aquella gente de bien incorporada a nuestra tierra, vivimos un caso similar puesto que quienes no pertenecemos a ese núcleo duro dominante quedamos proscritos y aislados en nuestra propia casa o espacio vital.  Y ante esa auténtica anomalía democrática y de convivencia debemos rebelarnos pues además de un insulto a nuestros derechos fundamentales como ciudadanos, es la dictadura pura que ha tomado el poder a traición.

En la manifestación del próximo 19 de Marzo nuestra sociedad mayoritariamente recluida y silenciada, debe empezar a recuperar su propia casa y definitivamente como Le Corbusier afirmó volver a sentirse en casa sea cual fuere nuestro origen.

MG.