NADIE ME VA A ROBAR EL COLOR AMARILLO.

Asistimos últimamente a la presencia y proliferación del color amarillo en lazos, bufandas, carteles o pintadas en los suelos y paredes, cuyos portadores o  artistas responsables de los grafitis son personas o colectivos separatistas que lo han adoptado como símbolo y distinción en defensa de una supuesta libertad, amnistía y retorno de personajes del mundo de la política catalana que se hallan en prisión.  También los separatistas han acuñado e intentado criminalizar internacionalmente el encarcelamiento con la frase presos políticos que significa una sugerente perversión del lenguaje cuando en realidad se encuentran  unos políticos presos por haber transgredido todo el ordenamiento jurídico, estatutario y constitucional vigente en Cataluña y en España.

No tengo idea de porqué y a quién se le ocurrió aplicar el color amarillo en esos lazos, pinturas y elementos simbólicos, pero ya que fue así y debemos soportar el resto de catalanes y españoles su presencia, me voy a permitir la licencia de escribir ciertas consideraciones sobre el color.  Como en todas las cosas y por supuesto en la carta de colores existen calificaciones y leyendas negativas o dramáticas al igual que virtudes y bondades, y a cada cual se le otorga el derecho a aplicar sus propios gustos y criterios.

Utilizar el color amarillo solo, sin mezcla o acompañamiento de otros colores es signo de prostitución, herejía o traición en la historia.  En Hamburgo, año 1400 los pañuelos amarillos servían para marcar a las prostitutas y los herejes. También en la antigüedad cuando los barcos o los reinos izaban una bandera amarilla era señal de peste o enfermedades y así las personas no se acercaban, y así mismo ha simbolizado los celos, la falsedad, la locura o aquello que es venenoso pues amarillo es el azufre, la tez enferma y el papel viejo que amarillea el blanco limpio original.

No obstante yo quiero pensar que como siempre estudié y he aplicado a menudo en mi vida profesional, veo en el amarillo belleza, juventud y creatividad ya que es un color primario al no ser resultado de mezcla alguna pero combinado con otros colores puede componer uno nuevo totalmente diferente. El sol, las flores, el oro limpio y el trigo es presencia constante en la vida y es una lástima que unos presuntos delincuentes y sus simpatizantes secuestren un color de luz para cargarlo de maligno y triste significado, pues no solo es un estigma para quién lo lleva sino que además crea confusión ideológica.

Es una dramática experiencia la perfidia separatista aplicada a lemas de gran calado en la población basados en la mentira, pues ni España roba, ni los catalanes que queremos ser españoles somos fachas o falangistas, ni ellos son por supuesto la revolución de las sonrisas mientras muestran sus expresiones de irritación y berrinche a la vez que sus acólitos violentos atacan a instalaciones y personas no afines a su destructora causa.  Tampoco me atrevo a calificar el espionaje al que hemos sido sometidos algunos ciudadanos, políticos o no, entre los que me encuentro en mi condición en su momento de Presidente de Societat Civil Catalana  y que ahora ha visto la luz en medios de comunicación y en sumarios judiciales; produciéndome una gran desazón tan solo recordar los dramas que el mundo experimentó en la primera mitad del siglo XX.

Considero muy lamentable que la enfermedad separatista utilice y secuestre colores del maravilloso arco cromático para reivindicarse, cuando al final lo único que consiguen es privar al resto de la población de admirar la belleza, en éste caso el amarillo. Pero no van a obtener más resultado que seguir ridiculizándose a sí mismos.

Desde luego  y por supuesto a mí nadie me va a robar el color amarillo que además es uno de los colores de mi senyera y mi bandera española.

Mariano Gomá.