INSTANCIA DE UN MANIFESTANTE.

Muy Srs míos:

Como ciudadano catalán, de nacionalidad española, al corriente de mis obligaciones profesionales, sociales y tributarias, actuando en nombre propio y voz de la sociedad civil, con pleno dominio de mis facultades;  acudo ante la Instancia correspondiente de mi gobierno autónomo catalán y Ayuntamiento de mi ciudad Barcelona y , atentamente:

EXPONGO.

Que acudí el pasado sábado día 26 de Agosto de 2017 a la manifestación convocada en recuerdo de las víctimas del atentado del pasado día 17  ocurrido en las Ramblas de Barcelona, en un espíritu del lema  No tinc por por la paz y la convivencia frente al terror.

Que como ciudadano europeo, español y catalán, esperaba encontrarme en el ambiente de unidad y recogimiento necesario ante la barbarie que ha asolado diferentes ciudades europeas en la esperanza de unión ante el dolor y clamor de solidaridad con las víctimas inocentes.

Que no obstante encontré una perversa instrumentalización del drama y la crueldad en favor de oscuros y malsanos intereses partidistas del gobierno catalán con la complicidad de los responsables del Ayuntamiento de Barcelona.

Que la premeditada y orquestada estrategia de criminalizar a las máximas instituciones de nuestro país representadas por el Jefe del Estado, Presidente y gobierno de la nación, no representa más que un intento de contagiar a la opinión internacional un virus secesionista del que estamos afectados la sociedad civil catalana salvo honrosas excepciones, afectando gravemente a la convivencia.

Que al constatarse el fracaso de una delirante independencia de Cataluña se ha pretendido convertir el drama en virtud y la desgracia en éxito, ocultando la sangre y el terror bajo una bandera de tristes y falsas emociones.

Que en la confianza de que las Instancias correspondientes tengan a bien al menos atender la lectura de las consideraciones expuestas, con todo respeto el abajo firmante:

SOLICITO:

Que deje de utilizarse el dolor, la muerte y el drama humano para intereses personales y de soberbia política lo cual confunde a la ciudadanía el color de una falsa bandera con el de la sangre inocente derramada.

Que sus Excelentísimas Instancias no disponen de la autoridad moral y política para decidir el destino de la ciudadanía catalana en una exigua mayoría conseguida a través de la fuerza del esperpento o de la cultura del odio y la destrucción.

Que un poder que se utiliza amparándose en el drama, el terror y la sangre desaparecerá tan deprisa como apareció y el cementerio de los olvidados estará lleno de lápidas anónimas,  cuando siempre brillarán las del recuerdo de las víctimas inocentes.

Que sus Excmas. Señorías no son nada mientras que a la pacífica y democrática sociedad nos quedará siempre la luz del sol, el sonido del viento y el arrullo del mar.

 

Es gracia que en homenaje a los afectados por el atentado terrorista del pasado 17 de Agosto en las Ramblas de Barcelona, el abajo firmante espera de su recto y justo proceder, en Barcelona a uno de Setiembre de dos mil diecisiete.

Mariano Gomá.