Hace ya años,  regresando de Madrid con mi nombramiento de Presidente Provincial de Cruz Roja en Lleida,  escribí un artículo que titulé  “ Cruz Roja. Viajen conmigo.”  Hace unos meses también,  con motivo de mi dimisión del cargo después de ocho años,  volví a escribir un nuevo artículo titulado  “Cruz Roja.  Sigan viajando.”  en el que simplemente explicaba que las personas son efímeras y pasajeras pero las instituciones permanecen en su lugar con su labor y objetivos intactos y el socio y el voluntario es inalterable ante cambios en la dirección que lógicamente se producen por agotamiento de las personas o por razones que nada tienen que ver con los principios fundacionales de una organización,  que éste año celebra su nada despreciable ciento cincuenta aniversario.

Hoy me cabe la gran satisfacción de escribir éste tercer y último artículo para celebrar y proclamar el nombramiento de una nueva Presidenta Provincial que recae en la persona de Dolors Curià.  Como con ella no puedo ser imparcial y objetivo tampoco voy a intentarlo y simplemente voy a expresar lo que me surge directamente del corazón e impulsa mi mano a manejar la pluma y escribirlo.

Conozco a Dolors Curià desde que era casi una adolescente y su formación, sus maneras e implicación en su trabajo oficial en el Colegio de Arquitectos ha sido y continua siendo brillante e impecable;  y para que no se pueda sospechar de favoritismos especiales emplazo a todo aquél arquitecto o arquitecta,  empleados,  clientes,  usuarios e instituciones colaboradoras,  a manifestar su opinión.  No cabe ni conozco a nadie que no la valore y reconozca que es la pieza fundamental en el engranaje colegial y precisamente en éstos tiempos de crisis,  al margen de los mandos con cargos y galones; verdaderamente es la que pilota la nave desde la sala de máquinas contra aguas turbulentas y vientos racheados.  Para todo y para todos el flotador lo tiene ella y,  con ello no pretendo molestar a todas aquellas personas que desde la profesión han dado y dan el pecho para defender la arquitectura,  entre los que me encuentro ;  pero estoy seguro que todos ellos piensan exactamente lo mismo que yo y saben que para todos los colegiados,  ella es la referencia.

Su labor,  desde que aceptó ser hace unos años la vicepresidenta provincial y local, ha sido impecable cubriendo aquellos vacíos que yo dejaba o no llenaba por falta de tiempo o capacidad;  pero sobre todo en éstos últimos meses ha cubierto mi ausencia con simpatía, dedicación,  eficacia y buenas maneras;  emplazando también desde aquí a ratificarme a todas aquellas personas e instituciones que con ella y con Cruz Roja se han relacionado en convenios,  proyectos y actos de todo tipo.  Ahora ha llegado el momento de su nombramiento oficial y yo personalmente me felicito pero quién realmente debe felicitarse es la Cruz Roja y Lleida y provincia pues la labor humanitaria y su proyección no puede haber caído en mejores manos.

Tengo además que manifestar que en los círculos sociales y de poder a los que he seguido teniendo acceso desde mi dimisión,  siempre he sostenido que Dolors Curià,  no solo es la persona idónea sino que además ejercerá la presidencia infinitamente mejor que yo pues su carácter,  presencia y capacidad de convicción superan con creces a las de un ya viejo indisciplinado que necesita y muchas veces va por libre,  proponiendo visiones de futuro que ha habido gente que no ha sabido o no ha querido ver.

En todo caso mi ya Presidenta como voluntario de a pié,  representa el futuro para atacar los enormes retos que plantea una  sociedad vulnerable y notablemente necesitada de buena gente;  razón por la cual todos sin excepción debemos congratularnos pues es la garantía de que será la cabeza visible en nuestras tierras de una institución referente en todo el mundo.

Por eso quiero acabar éste mi tercer y último artículo con la misma frase que lo encabeza.

¡  Cruz Roja y Dolors Curià.  Viajen con ella .!.