CATALUÑA SURREALISTA.

Creía en mi ingenuidad de la que tantas veces hago gala que el mundo surrealista y sus representantes aquí como Dalí y Buñuel entre otros, acabó cuando se desvanecieron sus delirantes figuras en las que cabía cualquier cosa adoptando plásticas grotescas e inverosímil imaginación. Que hayamos llegado al actual grado de podredumbre institucional no solamente jamás ha cabido en el sentido común del que siempre ha alardeado el pueblo catalán sino que nadie hubiera podido creer que algo así estuviera pasando.

Cuánta gente creyó que Jordi Pujol, el President, representaba los valores de la salvaguarda emocional catalana y hoy sabemos que no ha sido ni más ni menos que un perverso corrupto, cabeza de un clan delictivo que en la sombra y con nocturnidad y alevosía ha pisoteado la debida lealtad con España, mientras saqueaba las finanzas del fondo de liquidez autonómica en aras al progreso.  Ello sin mencionar las mordidas del  tres per cent, el criminal expolio del Palau de la Música Catalana y tantos episodios de corrupción y favoritismos que se van descubriendo y que al final acabarán saliendo a la luz.  Y todos o ninguno de los gobiernos españoles en tres décadas no supieron, no quisieron, o se vendaron los ojos para no ver ni percibir nada.

Como es obvio el alevín o delfín de una mala persona debe seguir el sucio camino y nadie mejor que el Sr. Artur Mas para asumir el relevo para, cabalgando sobre el cetro de la soberbia conducir a su partido, al país y a la buena gente crédula catalana a la total destrucción, enfrentamiento social y ruina económica.  Pero lamentablemente el drama sigue su curso suicida cuando el grupo violento antisistema con su exigua representación política le obliga a comerse su soberbia tragando orgullo y ambición para dar paso a un perfecto desconocido, quizás el más tonto de la clase, al que colocarle los hilos de los que cuelgan las marionetas y así seguir el camino al vacío.

Lógicamente con esos ingredientes hemos asistido al atraco de las Instituciones y al Estado de Derecho, se ha declarado de forma unilateral una república independiente que duró ocho segundos, hemos tenido que ser intervenidos ante el caos y el imperio de la delincuencia, pero sobre todo han provocado una enorme fractura social y familiar entre los ciudadanos de Cataluña. Y ahora, con cargos electos imputados o de inmediata y segura imputación por delitos de sedición o rebelión, con algunas personas con aspiraciones presidenciales en la cárcel y con un president destituido que pretende volver a ser candidato exiliado en Bélgica como único país europeo de acogida, en Cataluña nos encontramos en un laberinto sin salida donde tan solo vagamos colisionando con espejos y cristales sin encontrar la salida.

Escenarios, formas imposibles, la plástica del absurdo,  luces irreales,  falsas y deformes realidades, pérdida del control racional, estados obsesivos y finalmente la locura autodestructiva son los elementos constituyentes del surrealismo, y todas esas condiciones existen hoy en Cataluña.  bienvenida pues la resurrección de Dalí y su mundo que quizás como él mismo hubiera definido: La surrealista resurrección del genio.

Mariano Gomá.