A PROPÓSITO DEL PLAN DIRECTOR DEL ARÁN.

 

 

 

Parece que éstos días,  la moda en todos los medios de comunicación,  cartas de los lectores  y las correspondientes declaraciones del nuevo Govern de la Generalitat;  se concentra en la necesidad de regular  la política de territorio  en las áreas turísticas de montaña,  en general y,  en el Valle de Arán,  en particular;  estudiando ese concepto de “sostenibilidad”,  que ahora se aplica hasta a los cacahuetes,  sin que mucha gente sepa bién a que se refiere.

 

¿ Habrá sido el apagón,  el misterio de la aparición del Principe y su prometida o,  simplemente la gota que colma un vaso,  ya de por sí,  a rebosar.?  Los colapsos de tráfico,  el descontrol,  la falta de previsión y de servicios  y,  finalmente la tomadura de pelo  de unas instalaciones  que ofrecen más de lo que tienen  a precios picantes;  con el velo en los ojos de los responsables  políticos locales,  defendiendo lógicamente al sector terciario al  que tintinea el brillo del dinero fresco.

 

Pués el fenómeno no es nuevo y,  lo cierto es que hace años ya que se repite el caos;  en el puente de la Inmaculada e inicio de temporada,  vacaciones de Navidad y en algún otro puente coincidente con fiestas de carácter Estatal,  Autonómico, etc.   Si además los días coinciden,  como es lógico y necesario,  con nevadas y bajas temperaturas;  el fenómeno se convierte en tragedia.

 

La problemática del Arán  es pués de sobras conocida  en cuanto a los hechos,  así como al manto protector,  con el que se cubre , o encubre la situación,  por aquellas pequeñas guerras entre el Mijarán y el Naut Arán,  con Artíes e Garòs mareando la perdiz.  El flamante Conselh Generau intentando intervenir,  sin poder,  ni saber  cómo debe comportarse un elefante en una cacharrería,  pués parece que todo su interés es por el traspaso de competencias y autogobierno,  sin que los Ayuntamientos  pretendan ceder las suyas y mucho menos ser intervenidos desde Lleida o Barcelona.

 

El Ministerio de Fomento con su carretera Nacional y su Túnel,  Carretères de la Generalitat  con las suyas y sus variantes.  Total:  Rotondas,  viaductos,  trazados,  desdoblamientos,  autovías,  ensanches,  etc.  etc.

 

Monsergas,  con perdón.  Ni el problema debe atacarse por ahí solamente,  ni la solución en gran parte  vendrá por la red arterial principal.

 

Creo poder afirmar  modestamente algunas opiniones con conocimiento de causa,  pués durante trece años de mi vida profesional,  me tocó y tuve el honor de intervenir en la gestión urbanística del Mijarán,  con sus errores y aciertos,  batallas ganadas o perdidas  y un crecimiento y demanda en total ebullición.   Hoy,  hace ya casi cinco años  que miro ese escenario  en el que tantas veces actué,  desde la platea  y sigo sabiendo de memoria  los papeles de cada cuál;  pués,  como en esas eternas obras de teatro,  nada ha evolucionado.  La obra sigue igual,  con el escenario igual de pequeño  y multiplicandose el número de espectadores.

 

En cuántas Jornadas de Arquitectura y Urbanismo de Montaña,  en la ciudad de La Seu d’Urgell,  con su entonces Alcalde y arquitecto  Joan Ganyet;  hoy  flamante Director General de Arquitectura de la Generalitat;  pusimos sobre las mesas de debate,  los problemas de los que hoy tan sensibilizados estamos.  Joan y los asistentes comprobaron las teorías que en mi condición de profesional,  aporté al debate y cómo,  paradójicamente  fueron evolucionando,  hasta llegar a negar  aquello que en su día defendí,  previendo un error sin arreglo  ni retorno.

 

Nuestro flamante también Conseller.  Antoni Siurana,  entonces Alcalde de Lleida,  firmó,  con mi modesta intervención,  un protocolo  en la ciudad francesa de Saint-Gaudens,  para la potenciación del denominado  Eje Occidental,  entre Toulouse y Amposta,  pasando por el Arán.   Pués bién,  algunos años después,  causó sorpresa en La Seu D’Urgell,  mi ponencia abandonando  por mi parte la defensa del Eje Occidental,  pués intuí la muerte del Arán como territorio  original y único  y País  especial,  en Países especiales de un Estado  especial.  Cedí entonces gustosamente  en mi posicionamiento,  la reivindicación del Tunel del Somport y el Eje por Canfranc y Jaca.

 

Pero,  volvamos al Arán:

 

Hace ya más de seis años que existe en el Ayuntamiento de Vielha,  un documento que tuve la satisfacción de coordinar  con un equipo de arquitectos-urbanistas;  denominado,  “Vielha-Mijarán.  Opciones de futuro”,  en el que ya se establecían  las directrices y parámetros  de crecimiento  “sostenible”  con priorización de acciones y análisis pormenorizados.  No se en qué rincón se hallará el documento,  pero estoy seguro que algunos se acordarán de él.

 

Tuve también la posibilidad de clamar en mi informe técnico  sobre la nefasta opción adoptada por el Ministerio de Fomento y aceptada por el Conselh Generau,  por la incurable herida que produciría en el Valle y su paisaje,  en las zonas de Betrén- Escunhau,  obviando la ciudad de Vielha,  para mayor gloria de los veloces automóviles  cuyo único y maravilloso destino es Baqueira,  sin siquiera sentir los aromas y colores del mundo aranés,  sus paisajes y sus gentes…. Qué más da…..Yo esquío en Baqueira.!

 

Curiosamente,  años después tuve la satisfacción de leer en la prensa…”Unánime rechazo en Vielha de la variante que defiende Fomento”… Ahí,  estuve a un paso de la horca.!

 

Pacientes lectores:  El problema  no es tan solo de trazado de carreteras  o ampliaciones  que siempre llegarán  al mismo estrangulamiento.  Tampoco  la solución es exactamente, poner el cartel  de “completo”,  ni de prohibir el crecimiento e impedir el progreso aranés,  para que los demás podamos esquiar plácida y cómodamente.

 

La solución está simplemente en tomárselo en serio.  Que todas,  repito,  todas las Administraciones,  Instituciones y Organismos implicados;  actúen de acuerdo y coordinadamente;  sin afanes de medallas y protagonismos,  con programas de actuación e inversión;  modernizando infraestructuras  y;  sobre todo siendo creativos  en la red y sistemas de comunicaciones.

 

¿ A álguien se le ha ocurrido pensar,  qué será del bellísimo cauce del rio  Garona  que es el cordón umbilical aranés,  si seguimos creandole taludes por adicionar carriles a la carretera,  para que el atasco;  en vez de dos hileras de vehículos tenga cuatro.?   ¿ Cómo  sufrirá el lento y ondulante  cauce y caudal del rio,  si encuentra a su paso,  puentes,  taludes,  cruces de carretera,  variantes para eliminar curvas,  muros de hormigón o escolleras,  etc.?   ¡  Quizás fuera mejor y definitivo,  entubar el Garona  y hacer toda una plataforma circulable  en el fondo de Valle.!

 

Por Dios.!  El problema definitivamente no es ese.  La solución está en la razón pura.  Poner en la pizarra los puntos,  las cruces,  los parámetros de ocupación potencial,  movimientos,  distancias,  destinos,  actividades  y servicios,  con sus correspondientes capítulos de imprevistos  y…”ordenar el movimiento sobre el territorio y no adaptar el territorio  a la necesidad del movimiento desordenado.”

 

Facilitemos pués el movimiento  de las piezas  con creatividad e inteligencia  y  no cerremos los ojos,  sellando y lacrando el problema  dentro de su propia caja;  porqué,  si ya es una bomba estando abierta;  no quiero ni imaginar la potencia que acumulará  si está cerrada.

 

 

 

Mariano Gomá.